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Historia del roscón de Reyes: de dónde viene y por qué lleva haba

En muchas casas, la mañana del 6 de enero tiene un orden fijo: regalos, juguetes por el suelo y, a media mañana, el roscón. Con su forma de corona, sus frutas escarchadas como piedras preciosas y esa pequeña tensión al morder por si toca la figurita o el haba. Es uno de los dulces más reconocibles de la Navidad española, pero su historia empieza muy lejos de aquí, y la versión que comemos hoy es relativamente reciente.

Un antecedente romano: el rey por un día

Los historiadores de la cocina suelen buscar el origen remoto del roscón en las Saturnales, las fiestas que los romanos celebraban en diciembre en honor al dios Saturno. Eran días de banquetes, regalos y, sobre todo, de inversión de papeles: durante la fiesta, los esclavos podían comportarse como señores.

Dentro de ese ambiente existía un juego de azar para elegir a un «rey de la fiesta» que mandaba durante la celebración. Con el tiempo, la tradición asoció este juego con una haba escondida en un dulce: quien la encontraba era el rey. La relación directa entre las Saturnales y el roscón es una hipótesis muy repetida, no una línea documentada sin huecos, pero ayuda a entender de dónde sale la idea de «coronar» a quien encuentra el premio.

La Edad Media: el Rey de la Faba

Con el cristianismo, la fiesta del 6 de enero (la Epifanía, la visita de los Magos) heredó parte de estas costumbres. En varias cortes europeas se elegía un rey por un día gracias al haba escondida en un pastel.

En España hay un ejemplo muy documentado: el Rey de la Faba del reino de Navarra. Según el Ayuntamiento de Pamplona, la costumbre se remonta a la Edad Media y se cree que la trajeron los reyes de la dinastía de Champaña. El día de la Epifanía, los reyes navarros ofrecían una comida a niños necesitados; cada uno recibía un trozo de rosco con un haba, y quien la encontraba era proclamado rey por un día. Entre 1381 y 1439 hay coronaciones documentadas en lugares como Pamplona, Sangüesa, Olite, Estella o Tudela, siempre allí donde estuviera la corte.

La ceremonia se recuperó en Pamplona en el siglo XX y hoy se sigue celebrando.

Francia y la corte de los Borbones

Francia tiene una larga tradición de pastel de Reyes, con dos versiones según la zona:

  • En el norte, la galette des rois, de hojaldre relleno de crema de almendra.
  • En el centro y el sur, el gâteau des rois, un bollo dulce en forma de corona, aromatizado con agua de azahar. Este es el pariente más cercano de nuestro roscón.

En la corte de Versalles el pastel de Reyes está documentado en el siglo XVII, con Luis XIV. Por eso una explicación muy extendida es que el dulce llegó a España con Felipe V, el primer rey Borbón y nieto de Luis XIV. Puede que en palacio se celebrara así la Epifanía, pero si fue así, la costumbre no salió de la corte durante mucho tiempo.

Cuándo se popularizó en España

El roscón tal y como lo conocemos es, en realidad, un producto del siglo XIX:

  • En 1848, un periódico madrileño menciona un «gran bizcocho que llaman torta de reyes», con un haba o una almendra escondida, que se vendía en una fonda de la calle Montera.
  • Hacia 1885, pastelerías madrileñas empezaron a llamarlo «roscón».
  • A finales del siglo XIX y principios del XX se publicaron las primeras recetas en libros de cocina españoles; la versión con agua de azahar, ralladura de limón y fruta escarchada, muy parecida a la actual, aparece en un recetario de 1901.

Desde Madrid se extendió al resto del país, y en el siglo XX se convirtió en el dulce del día de Reyes en casi toda España.

El haba y la sorpresa: qué significa cada una

El roscón actual suele esconder dos cosas, y cada una tiene su papel:

  • La sorpresa (una figurita): quien la encuentra se pone la corona de cartón y es el rey o la reina del día. Es la heredera de aquel premio que coronaba a quien lo encontraba.
  • El haba: quien la encuentra paga el roscón (el de este año o el del año siguiente, según la casa).

En Francia, las habas de verdad empezaron a sustituirse por figuritas de porcelana a finales del siglo XVIII, y desde 1870 se generalizó el cambio. En España se mantuvieron las dos cosas, y de ahí ese reparto curioso: la figurita da premio y el haba da «castigo».

Una costumbre para que nadie haga trampas

En Francia existe una tradición muy práctica para repartir: el más pequeño de la casa se mete debajo de la mesa y, sin ver nada, va diciendo a quién le toca cada porción que corta un adulto. Así nadie puede elegir el trozo que tiene la figurita. En casa funciona muy bien con niños, que se lo toman muy en serio.

Un consejo práctico si hay niños pequeños

La figurita y el haba son piezas pequeñas. Con niños menores de tres o cuatro años, conviene cortarles el trozo en porciones y revisarlo antes de dárselo. Muchas pastelerías avisan de la sorpresa en la caja por ese motivo.

El roscón fuera de España

Con sus variantes, el pastel de Reyes se come en otros países:

  • Portugal: el bolo-rei, muy parecido, con frutos secos y fruta confitada.
  • Francia: la galette o el gâteau des rois, con su fève y su corona de papel.
  • México: la rosca de Reyes, con figuritas del Niño Jesús escondidas. Quien las encuentra se compromete a invitar a tamales el 2 de febrero, día de la Candelaria.

Lo contamos con más detalle en cómo se celebra la noche de Reyes en el mundo.

El roscón en la mañana de Reyes

Hay familias que lo comen en el desayuno, nada más abrir los regalos, y otras que lo guardan para la merienda, cuando ya se ha jugado con todo. Lo que casi nunca falla es la escena: los niños, con su regalo nuevo debajo del brazo, buscando la figurita con los dedos. Si quieres que esa mañana empiece con cada regalo bien identificado, un saco de Reyes Magos con el nombre de cada niño evita el «¿esto de quién es?» antes de llegar al roscón.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene el roscón de Reyes?

Su antecedente más citado son las Saturnales romanas, en las que se elegía un «rey de la fiesta». En la Edad Media, el haba escondida en un dulce servía para elegir un rey por un día, como el Rey de la Faba navarro. La versión actual del roscón se popularizó en Madrid en el siglo XIX, con influencia del pastel de Reyes francés.

¿Qué pasa si te toca el haba del roscón?

Según la costumbre española, quien encuentra el haba paga el roscón. Quien encuentra la figurita se pone la corona.

¿Lo trajo Felipe V a España?

Es una explicación muy repetida, porque el pastel de Reyes era costumbre en la corte francesa de Luis XIV, su abuelo. Pero el roscón no se popularizó en España hasta el siglo XIX, más de cien años después.

¿Por qué el roscón tiene forma de corona?

Porque es el dulce del día de los Reyes. La forma de corona y la fruta escarchada, que recuerda a piedras preciosas, vienen del gâteau des rois del sur de Francia.

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Fuentes consultadas